lunes, 3 de agosto de 2015

TARTA DE LA SELVA NEGRA - SCHWARZWÄLDER KIRSCHTORTE


 
 

Este es uno de estos post “homenaje” dedicados a personas especiales. Yo creo que no hay mejores personas que las que te llegan a través de las palabras y los recuerdos de sus seres queridos. Se llenan de anécdotas las conversaciones y uno puede imaginárselas según sean las palabras del que habla. En este caso, hace tiempo que oigo hablar de ella a través de las palabras de su nieto, Gus, uno de mis mejores amigos.  El le guarda un cariño reverencial, entrañable y muy envidiable. Cuando habla de ella, uno se imagina una de esas mujeres de principios de siglo XX, valiente, de carácter y de gran cultura.

El 3 de agosto en 1925 nace nuestra protagonista  - Irma o Omi, que es como le llaman casi todos en su familia, hija de madre alemana y padre austriaco.

Omi se casó con 16 años y ha tenido 3 hijos; Poldi, Irene (mi compinche con todo esto y madre de Gus) y Silvia. Fruto de su exquisita educación y su pasión por el arte,  es amante de la música clásica, sobre todo de Beethoven. Le encanta la pintura y en especial los impresionistas (en eso coincidimos!). Durante su vida laboral de 40 años entre otros lugares ha trabajado en la Galeria Wildenstein en Buenos Aires.

Hoy, por tanto es su cumpleaños y casi toda su familia estará unida para celebrarlo en la capital de Argentina. Dado que estoy lejos, le hago llegar un pastel de tradición alemana, la Schwarzwälder Kirschtorte ó Tarta de Selva Negra que supongo le encantaría.
 
Feliz Cumpleaños Omi desde Barcelona!!!!
 
                                                              -.-
 
Esta tarta, cuyo nombre original significa tarta de cerezas de la Selva Negra,  en su versión tradicional está formada por una tarta de bizcocho de chocolate de varias capas, con relleno de chantilly ó nata y cerezas (al marrasquino muchas veces) y cubierta de nata y virutas de chocolate. El nombre de la tarta, es por el licor con el que se suele hacer, el Kirsh (aguardiente de cerezas), que es un ingrediente clave, aunque en Austria también suelen utilizar el ron (ingrediente que he usado yo por no tener kirsch). Es original de Baden (sureste de Alemania) y las primeras referencias que se tienen de él son del año 1934, en Berlín dónde se comercializaba, aunque podía encontrarse en otras buenas pastelerías del resto de Alemania, Austria o Suiza. La tarta clásica suele tener los bizcochos embebidos en kirsch y en el relleno a veces lleva crema y mermelada de cerezas (información de wikipedia y el blog Pemberley Cup&Cakes).

La receta que he utilizado es una versión moderna del blog Desserts for Breakfast,, pero en cuanto a la presentación del pastel he seguido la receta de  This is a Sweet Blog, porque me tiene enamorada esa presentación (la mia lógicamente es una aproximación…porque ya os lo contaré otro día, pero esta tarta ha sufrido el efecto Bridget  pero no me parece de rigor contarlo en este post… ya lo haré!)
 
 
 TARTA SELVA NEGRA Ó SCHWARZWÄLDER KIRSCHTORTE
(olvidé hoy hacer las equivalencias, lo actualizaré la próxima vez que haga esta tarta)
 
 Ingredientes:
(para un molde de 18cm. para unas 6 personas)
Para el Bizcocho
2 huevos
2 cups de azúcar
2 cups de harina
1/3 de cup de chocolate en polvo sin azúcar (yo Valor)
1 tableta de chocolate de 60-70% de cacao (original 2/3 cup cacao normal para chocolatear)
1 tsp de sal
1 tsp de bicarbonato
1 tsp de levadura
½ cup de aceite de oliva virgen extra suave o de girasol
1 cup de leche entera
1 cup de agua hirviendo
 
Para el relleno
367g de cerezas sin hueso (en el original eran unos 300g)
1 tablespoon Kirsch o Ron
1 tablespoon de azúcar
1 tablespoon de Maizena
300g de nata para montar
 
Para la Cobertura
200g de nata para montar
Cerezas para adornar (8-10g)
1 tableta de chocolate 85% cacao
 
Hacer el bizcocho si teneis ocasión el dia antes…ayuda en el proceso.
 
Encender el horno a 180º.
 
Mezclar en un bol los ingredientes secos (harina, azúcar, bicarbonato, sal, levadura, cacao).
 
En la receta original además del cacao sin azúcar, ponían una cantidad de cacao normal para deshacer. Pero me pareció que quedaría mejor usar una tableta de chocolate, ya que le daría más humedad. Así que en el agua que puse a hervir, deshice la tableta de chocolate.
 
En otro bol mezclamos los huevos, la leche y el aceite. Mezclamos con el batidor.
 
Incorporamos los liquidos en el bol de los sólidos y seguimos batiendo. Añadimos el agua con el chocolate disuelto.  Os quedará bastante líquido, pero el bizcocho quedará bien.
 
Yo, como no tengo 3 moldes iguales, lo hice en tres veces. Es decir, hornée 1/3 parte, luego desmoldé con mucho cuidado, volví a engrasar el molde, otro 1/3 y finalmente repetí la operación una tercera vez. No es el método adecuado pues en teoría hay que dejar enfríar los bizcochos un ratos dentro del molde, pero no tuve más remedio. Si vas con cuidado no se rompe (es un molde de esos antiguos que se separa en dos, la base y el alrededor). También podéis hacerlo en 2 veces…pero a veces se corre el riesgo de que queden crudos por dentro.
 
Poner en el horno sobre 30-45’ cada vez (comprobar con un pincho antes de sacarlo del molde).
 
Al día siguiente o mientras horneamos preparamos el relleno.  Ponemos en un cazo a fuego suave, las cerezas deshuesadas y partidas por la mitad, el azúcar, la maicena y el ron. Dejar al fuego hasta que espese. Vigilad que no se os pegue. Aprox. son unos 15-20’. Dejar enfriar.
 
Montar la nata. Yo no le puse azúcar.
 
Si las capas os han quedado muy gordas las dividís en dos, pero creo que no será necesario. Yo no lo hice.
 
Con ayuda de un cuchillo cortáis levemente la parte superior que tendrá una costra que se hizo al subir el pastel.  La mojáis con ayuda de un pincel con kirsch o ron (si van a comer niños obviar este paso). Añadís nata en una capa generosa y una capa de las cerezas.
 
Ponéis otra capa encima. Emborracháis. Nata. Cerezas.
 
Ponéis otra capa encima. Emborracháis. Nata. Cerezas.
 
Tapáis con la última capa. Cubrid con la ayuda de una espátula los lados y la parte de arriba de nata. No tenéis que ser muy cuidadosos, pondremos otra tapa final. Metemos en el congelador.
 
Al cabo de unos 20’ lo sacáis y ponéis la última capa de nata, esta vez con más cuidado procurando que quede bonito.
 
Deshacéis en un cazo a fuego muy suave la tableta de chocolate de 85% cacao (o en el micro). Al final le puse una nuez generosa de mantequilla para que quedara brillante.
 
Sacamos el pastel del congelador y le tiramos el chocolate por encima tratando de que caiga igualitariamente por todos los lados. Dejar que caiga sin precisión haciendo esos churretones. Volvéis al congelador rápidamente para que se solidifique.
 
Al cabo de unos 10’ lo sacáis y le colocáis las cerezas con su rabito. 
 
Dejarlo en la nevera hasta el momento de servirlo…aunque os aconsejo sacarlo unos 20’ antes para que esté más al punto.
 
 
 

 

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